sábado 1 de marzo de 2008

Cascabel de Sierpe


Si tú deseas ser el listón negro de mi cuello que soporte un cascabel azabache azulado… dime: ¿Quién es el cascabel?

Cascabel… puedo ser un cascabel pero jamás de color azulado. Podrás reconocer el cascabel en mi cola cuando desee insertar mi dulce ponzoña dentro de ti… cuando quedes seducido por lo suave de mi lengua bífida… por la dulce cadencia de mis caderas invocando tu nombre… Iscar… Iscar… y tus ojos glaucos se confundan con aquella milenaria lluvia escarlata que habita en las profundidades… en las costuras más remotas de tus hilos de fuego.

¿Qué os ha sucedido, mi bien amado, que siento esta terrible presión sobre mi pecho?