sábado 1 de marzo de 2008

The Lady




"La Señora" es la soberana de todo un feudo.


Sus dominios abarcan todo aquello que descansa en el horizonte.


Sus pupilas dormidas evocan recuerdos añejos… recuerdos de cuando su carne era nueva y caminaba por aquellos bosques recogiendo las hierbas escogidas por las sacerdotisas del templo de Oriente. Su capuz rojo despertaba la atención de las criaturas medianas, todas las nereidas deseaban un capuz igual… porque la muchacha lucía oculta, misteriosa y lejana… como si su mundo comenzase y acabase en la punta de sus botas de cabritilla, y por donde sus pies pisaran, aquello se convertiría en la fusión de dos mundos por tan solo un par de segundos, y ese trozo de tierra recordaría para siempre el peso suave y la mirada lánguida de la muchacha silenciosa.


A cada paso que daba, sonaba el cascabel azabache que colgaba del listón negro atado a su cuello. Un obsequio callado del lobo ermitaño que habitaba las cavernas de Err... la bestia ermita que aguardaba horas sentada en los montes para tan solo oir el suave tintineo y olisquear en la lejanía. Relamiendo sus comisuras mientras sus pupilas febriles deseaban a la muchacha del capuz escarlata.