sábado, 1 de marzo de 2008

Carta a Xandreia




Ya despierta de ese letargo absurdo, niña estúpida. ¿Quién te crees que eres... una dulce mocita azul que llora sus nostalgias en un vasto balcón de amplios ventanales y pilares marfílicos?. No me ofendas, ¡Maldita sea!, no ofendas a nuestra Saga, a nuestro Concilio con tus absurdos arrebatos de alcohol y drogas, intentando llamar la atención como una cría, como una mocosa imbécil.


Sé dónde estás, Xandreia, sé dónde habitas e iré a buscarte de los mismos cabellos y te golpearé hasta que tu odio por mí se haga insoportable. Cuando mis puños se incrusten en tu rostro y te rompan los huesos, sabrás realmente lo que es el dolor… no este llanto absurdo de princesa añeja que opaca tu visión y te tiene sumergida en este autolamento, en esta lástima tan patética que ya no eres capaz de arrastrar tus pies para desplazarte.


¡Maldita ebria, maldita adicta luctuosa!… estás tan embrutecida por toda esa porquería, tan sumergida, que careces por completo de voluntad. A diferencia de las novenas, vos no necesitais corona para ser el instrumento, la marioneta de un malnacido, vos sois la marioneta de tus miedos, tus ansiedades, tus vergüenzas, tan viejas como el cielo que ahora os cubre.


¿Pensais que te juzgo, criatura absurda?. Lo hecho, hecho está… si sucedió es porque tuvo que ser así y ya sal de una maldita vez de ese sopor insulso, que tan solo refleja que aún eres débil… recuerda que débil es sinónimo de muerte, ¿O es que acaso deseais morir?. Si es así corre a los brazos de tu amado padre y pedidle que te transforme en una maldita joya. ¿Eso deseas, ser una maldita joya, una maldita perla y dormir el sueño reparador, el descanso de los inmortales?. ¿Quién te crees para pensar que mereces algo así, muchachita ególatra?. ¡Ya levántate y pelea!, por favor siente lástima de mí y muéstrame que todo lo que te he enseñado, todo lo que invertí en tu entrenamiento no es un saco lleno de mierda, este despojo nauseabundo que observo… si no la gloriosa amazona que logró vencerme en batalla alguna vez.


Estoy furiosa contigo, Xandreia, sentirás mi furia como jamás siquiera podrías imaginarlo.




Am.

2 comentarios:

Aelo dijo...

Insistiré siempre que esta carta no me gusta nada ¬¬, vaya palo.

Der Greine dijo...

Si... es un gran palo, pero de poste XD