
Las gracias he de dar
a la bestia diamantina
por plasmar su dulce rima
en mi cuerpo de azahar.
Sin poder dejar pasar
gracia roja concedida
reverencio agradecida
vuestro mítico cantar.
Mi señora de la calma
regia antorcha matutina
la de espada purpurina
orgullosa de la heralda.
Silenciosa he de plasmar
gratitudes libertinas
vuestras niñas ambarinas
en resguardo han de quedar.
Y las gracias he de dar
a la bestia diamantina
por plasmar su dulce rima
en mi cuerpo de azahar.

6 comentarios:
Hace mucho tiempo, cuando todavía escribía poesía, llegué a la conclusión de que la rima no me servía, era un peso, una imposición sin sentido, que me impedía desarrollar el poema.
Entonces la abandoné, a la rima. Poco tiempo después, la poesía me abandonó a mi...
Saludos
Sería que no era tu camino, dragón, cada cual tiene distintos caminos en la vida.
No lo había leído...está muy bonita ;)
Sí se te da la rima! ^^ (&)
Gracias amiga mía, por tu comentario.
Del suyo..bello texto, me hace nadar en un océano de sobrecogimiento.
Beso
Atena
me encanto la metrica linda
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