sábado, 24 de mayo de 2008

Il Preferitti.




Anoche monté al pájaro de fuego y paseando entre aquellas luces tornasoladas, llegué a las tierras aquellas. Las tierras medianas. Las tierras donde me esperaba él... mi favorito. Ahí aguardaba... quieto como una roca entre miles de almatias que pululaban de un lado a otro... mi llegada. La llegada de su dueña y señora.


Reconociste mi mirada entre miles de ojos que pasaban a través de ti como si fueses agua. Me deslicé entre tus brazos y me amoldé en ellos como si hubiese sido desde siempre. Así te inventé... para que fueses y existieses a mi medida.


Deslicé mi lengua por tus labios... reconociendo aquella boca entre todas las demás, apropiándome de cada surco y cada relieve... reteniendo el sabor a sal en mis papilas... rompiendo el sello ambarino que dejó aquella con mi jadeo suave. Rasgando las ataduras que por tanto tiempo dañaron tus muñecas... ahora tus manos están libres para recorrerme a tu antojo. Porque he esculpido mi cuerpo con miel y quimeras... y lo he adobado con la sangre elegida. Ese será tu premio para cuando me encuentres... un cuerpo forjado para el guerrero de plata... una mente insuflada con la luz de los astros. Porque me he moldeado a gusto tan solo para perteneceros cuando llegue el encuentro.


Por ahora... espero. Bajo lluvia escarlata inquebrantable designio.




20 de Julio, 2007

Golondrina


Creo que debo dejaros, golondrina.

No más ataduras de sangre y cenizas.

No más sellos elementales.

No más cláusulas, no más prismas.


Invocaré a las arcanas. Descuida.

Esta vez sin errores, sin desmedro.

Es cierto, deseo veros en brazos de otra.

O de otras, qué más da.

No hay memorias, solo velos.

Vermejas damas ocultan la verdad.

Tranquila, golondrina.

Quemaré huesos sagrados junto a pétalos de flor.

El copal arderá en su brasa.

Desplegaré artilugios para alimentar tu honor.

Descansa, golondrina.

Quedas libre de mis lazos,

de mis brazos,

de mis pasos.

Desde hoy paso a ser sombra dentro de tu oscuridad."


25 Julio 2007

La Búsqueda





Dejadme descansar en alba estancia



que nostalgia añeja me ha poseído por completo.



Indagar he, sobre albores primigenios



susurros carcomidos y vetustos miedos.






El crepúsculo será la antesala del encuentro



párpados sellados con sangre y néctar.



Dejadme estar... ¡Oh amores... oh amantes míos!



Debo reencontrar al que se ha perdido en la floresta.






Dejadme reposar



No insistais, no indagueis más.



Dejad de interrogar a las doncellas



ellas nada tienen que ofreceros.






Dejadme penetrar al reino de las quimeras



he de recorrer largos caminos bajo Solitaria



mi descelance hallaré al clavar mis ojos



dentro del que porta la armadura escarlata.






Ya es el tiempo... ya es el principio del fin de los tiempos.

Rosa de Fango


¿En qué podría sostener mi mundo, ahora que el cielo está seco de tantos soles caídos?

Frente amplia y despejada, la locura danzando en tus febriles pupilas. Boca pulposa, delirante y frenética. Podría amar tu demencia como algo consuetudinario y lineal.

Eres rojo como el draco, solo podrías pertenecer a la segunda o a la tercera camada de tres.

¿Sientes lo mismo que yo? Veo como se marchita mi carne sin jamás haber probado la solidez de tus manos. Tus cuerdas bucales reposan dormidas entre el espejo y el ensueño. Bajo niebla matutina tu voz hiberna.

Habita un eco en mi interior... y en él resuena tu nombre, el nombre secreto de tus antepasados, ese que has heredado como trofeo de guerra.

Deseo conocer a la bestia detrás del personaje, al verdadero guerrero blanco. Dicen que te enamoraste de Minerva... ¿Es eso verdad?.

Muéstrate, Rosa de Fango. ¿O es que acaso tiemblas de miedo por enseñar tu rostro en los campos oníricos?

Enero 2006.

Escritos del Tiempo

Yo Soy el Viento.

Veo venir un fuego desde lejos
La lengua del cielo lamiendo respuestas
Mi cuerpo creando formas en el espacio
La boca buscando ternuras viejas.
Ese fui yo. Uno deja de ser el mismo a cada instante.
Es renovarse y morir de piel a piel.

Cada mañana me reconstruyo parta seguir viviendo
Cargo de nuevo huesos y sonidos.
Vuelvo a girar y girar, no me detengas.
Yo soy el viento. La palabra.
El grito frío desde un mundo a otro.
El sonido del hombre cargando como un árbol
las hojas de sus días.
Molino musical de ardiente fuego.

El hombre es el viento.
Lo animan las rosas de la arena
Y hace girar la Tierra el condenado andar
de polo a cielo.
Castigando a pensar
A pensar en remolino.

Yo soy el viento.

(Claudio Solar, escritor chileno - Antiguo Azul)

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Meditación en Auco.
(A Juanita Fernández Solar)

Te vi venir rodeada de piedad y de azul, tus rosas se volvían manos; tu fragancia, sonrisas. Vi la escarcha herirme las manos que te hirieron en tu convento. Sufrí por ti, por esa joven que dio a su Dios su amor sin promesas ni el anillo de un cielo interminable. Y sufrió espinas con paciencia de santa.
Te vi apartada de hijo y del beso de la tierra, de los frutos que tientan, de todo aquello que hace4 perder el paraíso. Naciste a perfumar caminos desde el momento en que pisaste la tierra árida y triste. Te veo crecer en Auco y no te pido nada. Porque todo lo diste en tus años de niña. Porque tus dulces manos en dolor enjugaron. Porque llena de gracia, no serás nunca mía. Porque como oración que consuela este mundo, sé que eres de todos como el pan de la vida.

(Claudio Solar - Antiguo Azul)

lunes, 21 de abril de 2008

Mujer de Agua


Si de pronto, oh promesa, a traicion vil desterrada de tu pecho.

Y sentiste como se marchita la carne mustia por causa de falacia engalanada,

No desesperes, mujer de agua, no te conviertas en pozo de lago estancado.

Debes saber que Cassandra es ilusion de vivos y muertos desterrados. De guerreras con sabor a oporto en los labios.

Es el anhelo de dormir entre carnes blancas, y que el oscuro angel por traicion creado, nacido o forjado, no lograra esconder la fuerza oculta de Cassandra esplendorosa, a la real y verdadera, a la unica belleza que se viste con el agua.
Al fin has encontrado la sanidad de tu alma, el descanso, la alegria, el sol y la risa cristalina.

Al fin has dejado a la luz golpear tu puerta, ya dejarás el luto, la soledad, el dolor y los besos muertos.

Porque pareciera ser que todo nace donde la vida se acaba. Por eso conversar con los muertos no es tan ilogico, a veces las lluvias en cementerios parece que nos aclaran el camino antes oculto. Porque la sanidad se descubre y se encuentra en eso: En que volveras a ser sin temor tú misma otra vez.



Para M.B.

Algún mes del 2001

domingo, 30 de marzo de 2008

Volcán de Ira


A quién podría importarle tus silencios de sepulcro, tu mirada vacua esperando nada, tus desaires cuando pasas altivo por mi lado... como restregándome con visible placer que la corona ya no descansa sobre mi cabeza. No sabes... no imaginas siquiera cómo descanso de toda esa porquería, nunca he sido hembra que encaje en cortes o en protocolos, menos aún dentro de espacios patriarcales donde debo sentarme a observar, hermética y sumisa, sus eternas disputas por el poder absoluto. ¡Necios!

Decidí finalizar mi entrenamiento, partiendo a los rincones oscuros tan solo con un escudero como elección. No era necesario que lo hiciese, nada ni nadie lo exigía como requisito, sin embargo para mí era importante finalizarlo. Querías que te eligiese... pero no, no me apetecía ya que fueses como una maldita chaperona a cuidarme las faldas, o mejor dicho, que fueses tú el único que se enredase en mis vestidos.


¿Duele acaso ser deliberadamente cambiado por un soldado de plata?


Me pregunto que harás con todo tu porte, tu clase y tu ego... señor de las aguas escarlatas.


Yo te diré qué harás: Guárdalas dentro de un volcán... a que no adivinas qué sucederá.