
Dejadme descansar en alba estancia
que nostalgia añeja me ha poseído por completo.
Indagar he, sobre albores primigenios
susurros carcomidos y vetustos miedos.
El crepúsculo será la antesala del encuentro
párpados sellados con sangre y néctar.
Dejadme estar... ¡Oh amores... oh amantes míos!
Debo reencontrar al que se ha perdido en la floresta.
Dejadme reposar
No insistais, no indagueis más.
Dejad de interrogar a las doncellas
ellas nada tienen que ofreceros.
Dejadme penetrar al reino de las quimeras
he de recorrer largos caminos bajo Solitaria
mi descelance hallaré al clavar mis ojos
dentro del que porta la armadura escarlata.
Ya es el tiempo... ya es el principio del fin de los tiempos.

1 comentarios:
Siempre hay alguien que cuida algo (un objeto, una persona, un deseo), y lo guarda tan bien que olvida cómo era eso de dejar que otros puedan, siquiera, verlo.
Hace mcho que no escribo poesía....
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