sábado 24 de mayo de 2008

La Búsqueda





Dejadme descansar en alba estancia



que nostalgia añeja me ha poseído por completo.



Indagar he, sobre albores primigenios



susurros carcomidos y vetustos miedos.






El crepúsculo será la antesala del encuentro



párpados sellados con sangre y néctar.



Dejadme estar... ¡Oh amores... oh amantes míos!



Debo reencontrar al que se ha perdido en la floresta.






Dejadme reposar



No insistais, no indagueis más.



Dejad de interrogar a las doncellas



ellas nada tienen que ofreceros.






Dejadme penetrar al reino de las quimeras



he de recorrer largos caminos bajo Solitaria



mi descelance hallaré al clavar mis ojos



dentro del que porta la armadura escarlata.






Ya es el tiempo... ya es el principio del fin de los tiempos.

1 comentarios:

Dragon de Azucar dijo...

Siempre hay alguien que cuida algo (un objeto, una persona, un deseo), y lo guarda tan bien que olvida cómo era eso de dejar que otros puedan, siquiera, verlo.



Hace mcho que no escribo poesía....